A más edad del padre, más mutaciones en los hijos

Un estudio de Nature ha revolucionado algunos mitos sobre la edad del padre y de la madre en la procreación. Las madres transmiten pocas mutaciones a los hijos. Por el contrario los padres transmiten la mayoría y las mutaciones aumentan con la edad del padre. Esta investigación arroja luz sobre la relación entre la edad del padre y enfermedades como el autismo y la esquizofrenia.

Tradicionalmente se ha culpado a la madre de los problemas de los hijos. En el pasado, eran repudiadas e incluso ajusticiadas por no proporcionar la descendencia que el padre quería. Pero según el nuevo estudio, el primer responsable de las mutaciones de los hijos es el padre.

El estudio ha secuenciado el genoma de 78 tríos compuestos por padre, madre e hijo. Comparando los genomas se han buscado las mutaciones de novo, es decir, las que están presentes en el niño pero no en el padre ni la madre y por lo tanto se han generado en el esperma, óvulo o embrión. Los datos del estudio son concluyentes.

Los padres pasan cuatro veces más mutaciones a los hijos que las madres: de media 55 frente a 14. Las mutaciones que pasa el padre aumentan exponencialmente con la edad. A los 36 años se pasan el doble de las mutaciones mientras que a los 70 ocho veces más. Un niños islandés nacido en 2011 tendrá 70 nuevas mutaciones comparadas con un niño nacido en 1980 que tendrá 60. La edad de los padres ha pasado en ese periodo de 28 a 33.

El motivo por el que los padres generan más mutaciones con la edad es que los espermatozoides se generan constantemente. Cada nueva división de las células primigenias corre el riesgo de producir una mutación que se suma a las anteriores. El caso de la mujer es distinto: nace con el conjunto de óvulos para toda la vida.

La mayoría de las mutaciones son inocuas. Algunas sin embargo pueden ser letales. Este estudio no prueba pero parece relacionar la edad del padre con el incremento de enfermedades como el autismo y la esquizofrenia. Estas son enfermedades complejas que no afectan a un solo gen pero el incremento de mutaciones es un claro factor de riesgo. Otro aspecto importante es que, en los humanos, la mayoría de los genes se expresan en el cerebro.

Un último aspecto de este apasionante estudio se refiere a la evolución humana. Las mutaciones no solo causan enfermedades. Algunas producen individuos más adaptados al ambiente, más evolucionados. Analizando la tasa de mutaciones llegamos a la conclusión de que la evolución humana ha podido ser más rápida de lo esperado. Hasta el momento creíamos que nos separamos de los chimpancés entre 7 y 11 millones de años. con el nuevo estudio puede ser que la edad de divergencia se sitúe entre los 4 y los 7 millones de años.

Como dice el autor del estudio, puede que la edad avanzada del padre sea negativa para la próxima generación, pero sea buena para el futuro de nuestra especie.

¿Comer helado combate el mal humor?

Según un estudio reciente del Centro Médico de la Universidad de Maryland, los helados contienen triptófano, un aminoácido que nos calma y reduce la agresividad, aumentando la producción de serotonina(la hormona del bienestar). Eso ayuda a combatir el estrés, a relajarnos y a dormir mejor.

Por otro lado Jane Jakubczak, dietista de la Universidad de Maryland, ha demostrado que elegimos ciertos alimentos según nuestro estado de ánimo, guiados por lo que se conoce como el “apetito emocional”. Cuando estamos contentos, tendemos a optar por un gran filete de carne a la parrilla o una pizza; la sensación de tristeza nos impulsa a comerhelados y galletas; y ante el aburrimiento, solemos

los peces también pueden sentir sed

Sí, los peces de mar pueden sentir sed y deben tomar agua. El mar contiene gran cantidad de sales, con una densidad media de alrededor de 35 gramos por litro, que al disolverse en el agua se separan y forman iones: de sodio –ión positivo–, de cloruro –ión negativo–, de magnesio –ión positivo–, etcétera.

Por otra parte el cuerpo de los peces está constituido en su mayor parte de agua, siendo el resto un conjunto de sustancias orgánicas –proteínas, azúcares y grasas– y también sales, que a su vez también se encuentran en estado iónico disueltas en los líquidos corporales. Muchos animales marinos poseen una baja concentración de sales en su cuerpo y, por tanto, necesitan una concentración alta en su entorno para poder sobrevivir.

No obstante, los peces de mar se encuentran frente a un grave problema: el proceso osmótico: Si dos volúmenes de agua con distintas concentraciones salinas se ponen en contacto, sólo separados por una membrana permeable, el agua del sector con menos sal comienza a fluir hacia donde se encuentra el agua de mayor densidad. De esta forma, como el agua del mar es considerablemente más salada que los líquidos del interior de los peces, éstos pierden constantemente agua a través de sus branquias.

Para evitar morir deshidratado, el pez necesita beber agua, encontrándose con un nuevo inconveniente inherente al medio en el que habita: la gran cantidad de sal. Afortunadamente, su organismo le concede dos formas de eliminar el aporte excesivo de sal: la orina y el epitelio branquial.

Se concluye de esto que si el medio en el que estos animales están acostumbrados a vivir cambia radicalmente su salinidad, probablemente no sobrevivirían demasiado tiempo.

¿Sabías que los Ratones también cantan?

Sí, y son los ratones varones que emiten sonidos de alta frecuencia (claro, son imposibles de percibir por el oído humano)y lo hacen cuando detectan la presencia de ratones hembras, presuntamente como parte del proceso de cortejeo.

Según investigaciones realizadas, esas vocalizaciones no eran chillidos aleatorios sino canciones, según comento Timothy Holy, uno de los investigadores. “Seguían un patrón, sonaban como el cantar de los pájaros”.

Para demostrarlo, los científicos divulgaron grabaciones de los sonidos, adaptados para el oído humano. “Realmente suenan como el trino de pájaros”.

Para ser calificado como canto, los sonidos deben tener dos caraterísticas principales:

– Una diversidas silábica, es dicir, una multitud de sonidos distintos en lugars de un solo sonido repetido hasta el infinito.
– Una regularidad temporal, como la de un acorde qie se convierte en melodía.

Durante la investigación los científicos analizaron un grupo de 750 sílabas producidas por un solo ratón macho durante un periódo de 210 segundos y concluyeron que el animal producía estos sonidos siguiendo una partidura y no al azar.

Estos se suman a la lista de los seres vivos que cantan en presencia de un miembro del sexo opuesto, las aves, la ballena jorobada, las marsopas, los insectos y posiblemente los murciélagos, y por supuesto el Hombre.