Las mariposas en el estomago son causadas por la adrenalina.

Esa sensación tan conocida por todos se asocia con la alta producción de adrenalina en el cuerpo. Cuando se está nervioso el estomago expulsa grandes cantidades de sangre hacia los músculos.

Como efecto esto causa la pérdida de apetito y el cosquilleo. También se le conoce como la enfermedad del amor.

La adrenalina o epinefrina es una hormona vasoactiva secretada por las glándulas suprarrenales bajo situaciones de alerta o emergencia, que también se puede activar en otros casos, por eso puede ser activada de forma “sencilla” sin querer.

La adrenalina hace que entre mas aire a los pulmones y hace que la persona este mas activa y atenta a todo lo de su alrededor. Su efectividad se extiende entre uno y tres minutos y tiene la capacidad de aumentar el metabolismo normal del cuerpo hasta en un 100 por ciento.

Naturalmente esta sensación es imposible de parar o dejarla de sentir cuando no se quiere sentir ya que seria como querer pararse el corazón uno mismo.

¿Por qué cuando tenemos hambre nos gruñen las tripas?

 

¿Te ha pasado que ya sea en la escuela, el trabajo o en algún lugar público te gruñen las tripas? ¡Que o pena, que bochorno! Dices ojalá no hayan escuchado… pero te das cuenta que sí y lo único que dices… “ay ya tengo hambre”. ¡Bochornosa situación! Pero es de lo más normal, pero ¿por qué pasa? ¿A qué se debe? Hoy veremos la explicación.

El sonido de tripas recibe el nombre de borborigmos. Los produce el movimiento de los intestinos cuando impulsan la comida a través de ellos.

Se producen cuando estamos haciendo la digestión y cuando tenemos hambre. En este último caso el volumen del sonido suele ser más alto. La comida discurre a lo largo de los intestinos con contracciones musculares que la empujan desde la parte alta del intestino delgado hasta el ano. Se llaman movimientos peristálticos.

Estos movimientos baten, amasan y mezclan la comida con diferentes compuestos químicos que segrega nuestro organismo. Durante este proceso se liberan gases, producto de las reacciones químicas. Por eso, los sonidos nos traen a la cabeza la imagen de un líquido burbujeante.

Tras dos horas con el estómago vacío, nuestro cuerpo reclama más comida. Produce hormonas que nos despiertan la sensación de hambre y estimulan los nervios del estómago que envían una señala al cerebro que comienza de nuevo la contracción de los músculos, que recogen los pocos restos de comida que se han quedado en el estómago y el intestino.

Los sonidos que acompañan a los movimientos intestinales se producen durante 10 ó 20 minutos cada hora hasta que volvemos a comer. Y suenan especialmente alto porque el intestino y el estómago están huecos y el sonido se propaga mejor. Pensar, oler o ver comida también puede desencadenar este fenómeno.

Cuando los ruidos son más fuertes y frecuentes de lo normal pueden ser signo de alguna patología, como por ejemplo síndrome de intestino irritable. En estos casos suele ir acompañado de otros síntomas como diarrea, gases, hinchazón y retortijones. Y por supuesto, hay que acudir al médico.

¿Por qué algunas personas por mucho que coman no engordan?

Sabias que

Solemos pensar que el ser humano por naturaleza tiende a engordar para tener reservas en tiempos de hambruna. De ser así, geneticamente existe un tipo de personas que deberían estar fuera de la evolución, aquellas que por más que comen no engordan ni un gramo ¿que es lo que falla?

No podemos decir con certeza cuánto comían nuestros antepasados, pero probablemente los periodos de bonanza con abundantes alimentos no fueron los más largos en nuestra historia evolutiva, más que nada por nuestra condición nómada.

Sabemos que las hambrunas frecuentes y prolongadas en algunas partes del mundo han favorecido la evolución de la capacidad del cuerpo para almacenar grasa rápidamente, siendo eficiente el uso de grasa (energía celular) para hacer frente al esfuerzo muscular y mantenimiento de las funciones del cuerpo.

Se cree que entre el 60 y el 70 por ciento de nuestro peso corporal está determinada por nuestros genes. Sin embargo, los científicos han identificado menos de una quinta parte de los genes implicados, y todavía no sabemos cuántos de estos realizan dicho trabajo.

La reproducción sexual permite la unión información genética de ambos padres para recombinarse y formar un nuevo individuo. Esto produce una considerable variación genética a través del arrastre de las mutaciones, tanto beneficiosas como perjudiciales, a través de las generaciones.

Es por eso que algunas personas en el día de hoy llevan los genes que predisponen a la delgadez (menor acumulación de grasas), esto históricamente ha sido una desventaja debido a la escasez de alimentos.

El problema al que nos enfrentamos ahora es que no ha habido un desarrollo evolutivo en los genes para ayudarnos a lidiar con el consumo sin precedentes de alimentos altamente calóricos.

En otras palabras, muchos de nosotros todavía llevamos los llamados “genes de la grasa” (los que nos predisponen al aumento de peso excesivo), porque no hemos tenido tiempo de desarrollar una respuesta a la gran variedad que se ofrecen hoy en día.

También dice que los factores ambientales como la cantidad que comemos y la actividad física que hacemos determina alrededor del 30 al 40 por ciento de nuestro peso.

Y pese a que ahora se consumen más alimentos calóricos, el nivel de esfuerzo físico ha disminuido dramáticamente.

Lo que tenemos que dejar de hacer es concentrarnos tanto en nuestro peso y estar más atentos a comer sano y hacer ejercicio regular y enseñar estos hábitos a nuestros hijos

Los olores influencian nuestros sueños

Un nuevo estudio descubrió que los olores pueden influenciar los sueños, para bien y para mal. Ricos olores para dulces sueños, y feos olores para pesadillas.

Sueños

Para descubrir cómo los olores podían influenciar nuestros sueños, el investigador alemán Boris Stuck, de la Universidad Mannheim, se valió de 15 voluntarios, a los cuales puso a dormir y en contacto con dos tipos de olores, a huevos podridos y a rosas.

“La mayoría de los olores cotidianos tienen dos componentes”, dijo Stuck, “el olor en sí y un componente que irrita nuestra nariz. Al exponer a los pacientes a químicos elegidos únicamente para incorporar el componente del olor, podemos estimularlos con dosis realmente altas del olor sin despertarlos”.

Una vez en la fase REM del sueño, la cual en la que se dan los sueños, Stuck y su equipo expuso a los voluntarios a altas dosis de olor durante unos 10 segundos, y un minuto después los despertaban. Luego se les preguntaba sobre sus sueños y cómo se habían sentido.

Todos los voluntarios reportaron una experiencia positiva cuando fueron estimulados con olor a rosas, y por el contrario pasaron un mal rato en sus sueños cuando tuvieron que oler los huevos podridos.

Stuck cree que el olor influencia la “coloración emocional” de los sueños. Su idea es que tal vez una terapia de olores pueda ayudar a la gente que sufre de pesadillas cotidianamente, ese será el tema de su nueva investigación.

La influencia de los estímulos exteriores en nuestros sueños es algo que ya se conocía, pero no a este grado. ¿Quién no habrá incluido en algún sueño la alarma del despertador?

¿Sabías que las decepciones amorosas duelen como una quemadura?

Amor - quemaduras

Según un estudio las decepciones amorosas duelen tal com una quemadura, ¿descubre por qué?

Una resonancia magnética, como parte de un estudio, permitió a investigadores determinar que las mismas redes cerebrales que se activan cuando sufres una quemadura leve se encienden cuando pasas por un rechazo amoroso.

“El corazón roto y las separaciones dolorosas son más que simples metáforas”, asegura Ethan Kross, investigador principal del estudio. Él indica que el rol de los sentimientos de rechazo y otros traumas emocionales pueden jugar en el desarrollo de trastornos de dolor crónico como la fibromialgia.

Durante el estudio, publicado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, se reclutaron a 21 mujeres y 19 hombres que no tenían historial de síntomas sobre enfermedades mentales o padencias crónicas, pero que habían sido víctimas de decepciones amorosas durante los seis meses anteriores.

Luego de someterlos a escaneos de IRMf y lograr medir la actividad cerebral rastreando cambios en el flujo sanguíneo, se mostró que dicho rechazo provoca una respuesta en la la corteza somatosensorial secundaria y la ínsula dorsal posterior, ambas partes del cerebro y que están vinculadas a dolor físicamente perceptible.

“Como médica clínica, me gustan los estudios como éste porque los pacientes a menudo no comprenden por qué tienen que hacer trabajo emocional. Mostrarles algo así les ayuda a comprender que la ciencia está detrás de lo que les pido hacer”, dijo Scheman a Health.

10 cosas que no sabias de tu cuerpo

  1. El cuerpo de un humano medio comprende la suficiente grasa como para hacer siete pastillas de jabón, el hierro necesario para hacer un clavo mediano, el potasio requerido para disparar un cañón de juguete, la cal suficiente como para encalar a un pequeño gallinero, el azúcar suficiente como para llenar un tarro de mermelada y el azufre suficiente como para librar a un perro de sus pulgas.
  2. Un esqueleto completo le cuesta a un estudiante de medicina entre 5.000 y 7.500 $; solamente tu calavera se podría vender por unos 450 $.
  3. Tu boca produce casi un litro de saliva al día.
  4. El Demodex folliculorum posee ocho patas rechonchas y un rabo. Mide casi un tercio de milímetro de longitud, y le encanta cobijarse en los cálidos y aceitosos pozos de tus folículos pilosos. La mayoría de los adultos poseen a este ácaro en las pestañas, y muy a menudo también en los pezones.
  5. Tienes aproximadamente 4.000 glándulas de la cera en cada oído.
  6. La deposición de un adulto medio pesa unos 120 gramos. La mitad del contenido de tus heces se compone de los cuerpos muertos de las bacterias que viven en tus intestinos.
  7. El pie de un adulto medio exuda un cuarto de litro de sudor cada día.
  8. Si no fuera por la viscosa mucosa que se adhiere y cubre las paredes de tu tripa, tu estómago se digeriría a si mismo fácilmente.
  9. A lo largo de su vida un humano medio orinará 41.600 litros de líquido. (una piscina de 8,50m x 4,50m x 1,30m)
  10. Un hombre que pesase 90 kilos alimentaría a 100 caníbales de una sentada.

El cerebro humano no está completamente maduro hasta cumplir los 30 o 40 años

La Profesora Sarah-Jayne Blakemore, neurocientífica del Instituto de Neurociencia Cognitiva del University College de Londres, dijo que hasta hace unos diez años, muchos científicos habían “asumido que el cerebro humano se desarrollaba plenamente en la etapa temprana de la infancia”, pero una investigación reciente encontró que muchas regiones del cerebro continúan desarrollándose durante mucho tiempo después.

La corteza prefrontal es la región en la parte frontal del cerebro, justo detrás de la frente, y es el área del cerebro que tarda más en desarrollarse completamente. Es un área importante del cerebro donde están las más altas funciones cognitivas como la planificación y la toma de decisiones, y también es un área clave para el comportamiento social , la conciencia social, la empatía, la comprensión y la interacción con otras personas, y varios rasgos de la personalidad. La Profesora Blakemore dijo que la corteza prefrontal es la parte del cerebro que nos hace humanos “, ya que existe una estrecha relación entre esta área del cerebro y la personalidad de una persona.

La Profesora Blakemore dijo que los escaneos del cerebro demuestran que la corteza prefrontal continúa cambiando a medida que las personas llegan a los 30 años e incluso hasta los 40 años. Ella dice que esta región empieza a cambiar en la primera infancia y luego se reorganiza al final de la adolescencia, pero sigue cambiando después de eso.

La investigación podría explicar por qué los adultos a veces actúan como adolescentes, su mal humor o las rabietas que tienen si no se salen con la suya, y por qué algunas personas siguen sintiéndose socialmente incómodas hasta que salen de su adolescencia.

En una investigación anterior de la Profesora Blakemore, se estudiaron los cerebros de los adolescentes en detalle, como se informó en PhysOrg .