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Como se elaboran las botellas de plastico PET

El tereftalato de polietileno es un nombre bastante desconocido para la mayoría, pero es casi seguro que hoy mismo has tenido en las manos algo fabricado con él.…

El tereftalato de polietileno es un nombre bastante desconocido para la mayoría, pero es casi seguro que hoy mismo has tenido en las manos algo fabricado con él. Se trata del plástico conocido por sus siglas, PET, con el que se elabora la inmensa mayoría de los envases de alimentos y bebidas que consumimos a diario, desde la botella de agua hasta la bandeja de fruta del supermercado. Y su proceso de fabricación, que puedes ver en el vídeo, es una pequeña maravilla de la ingeniería.

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¿Qué es exactamente el PET?

El PET es un poliéster, es decir, un polímero formado por largas cadenas de moléculas repetidas. Se obtiene a partir de dos compuestos derivados del petróleo, el ácido tereftálico y el etilenglicol, que al reaccionar forman cadenas muy largas y ordenadas. Ese orden es lo que da al material su resistencia y su transparencia.

Fue desarrollado en la década de 1940 en el Reino Unido, inicialmente para fabricar fibras textiles: el poliéster de la ropa y el PET de las botellas son, en esencia, el mismo material. La primera botella de PET para bebidas no llegó hasta los años setenta, cuando se perfeccionó la técnica que permitía fabricarla de forma barata y en grandes cantidades.

Cómo se fabrica una botella de PET

El proceso que muestra el vídeo se conoce como inyección y soplado con estirado, y se divide en varias fases:

  • Materia prima: el PET llega a la fábrica en forma de pequeñas bolitas o granza, que se secan cuidadosamente porque la humedad estropea el material.
  • Inyección de la preforma: la granza se funde a unos 260-280 grados y se inyecta en un molde que produce la preforma, una pieza parecida a un tubo de ensayo grueso con la rosca del tapón ya formada.
  • Calentamiento: las preformas se calientan con lámparas de infrarrojos hasta que el plástico se vuelve blando y maleable, sin llegar a fundirse.
  • Estirado y soplado: la preforma se introduce en el molde con la forma final de la botella; una varilla la estira a lo largo y, a la vez, se inyecta aire a alta presión que la infla contra las paredes del molde.
  • Enfriado y salida: en cuestión de segundos el plástico se enfría, conserva la forma y la botella sale lista para llenarse.

Todo el ciclo dura apenas unos segundos, y las máquinas modernas pueden producir decenas de miles de botellas por hora. El estirado en dos direcciones, a lo largo y a lo ancho, orienta las cadenas del polímero y es lo que da a la botella su resistencia a la presión, fundamental en las bebidas con gas.

Las ventajas del PET

La poca fama ecológica de las botellas PET se ve compensada por un buen número de ventajas que explican su éxito:

  • No tóxico: es un material aprobado para el contacto con alimentos y no transfiere sabores ni olores.
  • Irrompible: a diferencia del vidrio, resiste caídas y golpes, lo que reduce accidentes y roturas durante el transporte.
  • Impermeable: actúa como barrera frente al agua y, en buena medida, frente al gas y al oxígeno, conservando mejor el contenido.
  • Liviano: una botella de PET pesa una fracción de su equivalente en vidrio, lo que ahorra combustible en el transporte.
  • Reciclable: es uno de los plásticos que mejor se recicla; se identifica con el número 1 dentro del triángulo de reciclaje.

El reto del reciclaje

La mala reputación del PET no viene del material en sí, sino de su uso masivo y de lo que ocurre cuando no se recoge. Una botella abandonada tarda siglos en degradarse y, mientras tanto, se fragmenta en microplásticos.

La buena noticia es que el PET reciclado, conocido como rPET, tiene múltiples usos: nuevas botellas, fibras para ropa y mantas polares, rellenos de cojines, láminas para envases y hasta componentes de automóviles. Cada vez más países exigen que las botellas incorporen un porcentaje mínimo de material reciclado, y los sistemas de depósito y devolución han conseguido tasas de recogida muy altas en algunos lugares de Europa.

Otros datos curiosos relacionados

  • Con unas pocas botellas de PET recicladas se obtiene fibra suficiente para fabricar una camiseta de poliéster.
  • Las botellas de bebidas gaseosas tienen la base con forma de pétalos precisamente para soportar la presión interna sin deformarse.
  • El vidrio, el gran rival del PET, se puede reciclar infinitas veces sin perder calidad, pero su peso multiplica el gasto energético del transporte.

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