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Los animales también son diestros y zurdos

¿Los animales son diestros o zurdos? La lateralidad en el reino animal Es probable que, al observar a tu perro o gato, nunca te hayas preguntado si tiene…

Infografía que muestra la preferencia de pata en perros, gatos y otros animales, comparando diestros y zurdos en el reino animal.

¿Los animales son diestros o zurdos? La lateralidad en el reino animal

Es probable que, al observar a tu perro o gato, nunca te hayas preguntado si tiene una pata dominante. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que la lateralidad no es una característica exclusiva de los seres humanos. Al igual que nosotros, muchos animales muestran una clara preferencia por usar una de sus extremidades delanteras de manera más frecuente y hábil. Este fenómeno, conocido como lateralidad o «pawedness» (en referencia a las patas), revela datos fascinantes sobre el cerebro y el comportamiento de nuestras mascotas.

¿Qué es la lateralidad en animales?

La lateralidad se refiere a la tendencia a utilizar preferentemente un lado del cuerpo. En los humanos, esto se manifiesta al escribir, lanzar una pelota o usar herramientas. En animales como perros y gatos, se observa cuando dan el primer paso al caminar, sostienen un juguete o intentan alcanzar comida desde un lugar complicado. Esta preferencia está vinculada a la asimetría cerebral, donde cada hemisferio controla funciones específicas y domina el lado opuesto del cuerpo.

Cómo detectar si tu mascota es diestra o zurda

Identificar la pata dominante de tu perro o gato es más sencillo de lo que parece. Solo necesitas observación y un poco de paciencia. Aquí te dejamos algunos ejercicios simples:

  • Prueba del juguete bajo el mueble: Desliza un juguete o una golosina justo debajo de un sofá o una estantería baja, donde tu mascota no pueda meter la cabeza. Observa qué pata utiliza primero para intentar sacarlo.
  • Prueba del primer paso: Presta atención a qué pata delantera utiliza para iniciar el descenso por una escalera o para bajar de un lugar elevado.
  • Prueba del «dar la pata»: Si tu perro sabe dar la pata, anota cuál ofrece de forma espontánea la mayoría de las veces cuando le pides el truco.

Para obtener un resultado fiable, repite estas pruebas varias veces a lo largo de unos días. La consistencia en la elección de la pata te indicará su lateralidad.

¿Qué nos dice la lateralidad sobre los animales?

La preferencia por una pata no es un dato trivial. Los estudios en comportamiento animal sugieren que puede estar relacionada con:

  1. El temperamento: Algunas investigaciones indican que los perros con una lateralidad muy marcada (fuertemente diestros o zurdos) pueden mostrar niveles de estrés diferentes a los ambidiestros o aquellos con una preferencia menos clara.
  2. La especialización cerebral: Al igual que en humanos, la lateralidad refleja una división de funciones entre los hemisferios cerebrales. Esto puede influir en cómo procesan la información y reaccionan a los estímulos.
  3. La coordinación: Una lateralidad definida suele asociarse a una mejor coordinación en tareas específicas que requieren el uso de las extremidades.

La ciencia detrás de las patas dominantes

La zoología y la etología (el estudio del comportamiento animal) han dedicado recursos a entender este fenómeno. Curiosamente, la distribución entre diestros y zurdos no es simétrica como en los humanos. En perros, por ejemplo, parece haber una ligera tendencia hacia la «zurdera», mientras que en gatos los estudios muestran resultados más variados. Lo que está claro es que, al igual que ocurre con otros rasgos de comportamiento animal, la lateralidad es un espectro: hay animales marcadamente diestros o zurdos, otros ambidiestros y muchos que muestran una preferencia leve.

¿Y otros animales?

Aunque este artículo se centra en perros y gatos por ser nuestras mascotas más comunes, la lateralidad se ha observado en muchas otras especies. Desde canguros que usan preferentemente una pata para asearse, hasta loros que eligen una garra para sostener comida. Este rasgo es una prueba más de la complejidad y las fascinantes similitudes que compartimos con el resto de los habitantes del planeta.

En conclusión, la próxima vez que juegues con tu mascota, obsérvala con detenimiento. Descubrir si es diestra o zurda no solo es un dato curioso, sino una ventana para comprender un poco mejor su mundo interior y la sofisticada manera en que su cerebro gobierna su cuerpo.

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