La aspirina no solo ocupa un lugar en los botiquines: también lo tiene en la literatura. Gabriel García Márquez la menciona en Crónica de una muerte anunciada, Ramón Gómez de la Serna la convirtió en protagonista de una de sus greguerías y, según se calcula, aparece citada en unos cien libros. Pocas medicinas pueden presumir de una presencia tan constante en las páginas de novelas, cuentos y poemas.
Un medicamento que se volvió palabra cotidiana
Para entender por qué los escritores la mencionan con tanta naturalidad, conviene recordar su historia. La aspirina, cuyo principio activo es el ácido acetilsalicílico, fue comercializada por la empresa alemana Bayer a finales del siglo XIX. Su origen se remonta a la corteza del sauce, usada desde la Antigüedad para aliviar dolores y fiebres.
A lo largo del siglo XX se convirtió en uno de los fármacos más vendidos del mundo. Estaba en todas las casas, se tomaba sin receta y se asociaba a situaciones tan comunes como el dolor de cabeza, la resaca o una noche de insomnio. Es precisamente esa cotidianidad la que la hace tan útil para un narrador: nombrar una aspirina es situar al lector en una escena doméstica y reconocible.
La aspirina en Gabriel García Márquez
En Crónica de una muerte anunciada, el premio Nobel colombiano escribe: «La había despertado cuando trataba de encontrar a tientas una aspirina en el botiquín del baño». La frase es breve, pero muy reveladora del estilo del autor.
García Márquez construye la novela como una investigación casi periodística sobre un crimen, y para dar verosimilitud recurre a detalles mínimos de la vida diaria. Un personaje buscando a tientas una pastilla en mitad de la noche es una imagen que cualquiera puede visualizar. Ese realismo de lo pequeño contrasta con la tragedia que se anuncia desde la primera línea del libro.
- El objeto es común, no exótico: refuerza la sensación de que la historia ocurre en un pueblo real.
- La escena nocturna anticipa la tensión y el desvelo que recorren toda la novela.
- El botiquín del baño es un espacio íntimo, lo que acerca al lector a la vida privada de los personajes.
La greguería de Ramón Gómez de la Serna
El escritor madrileño Ramón Gómez de la Serna inventó un género propio: la greguería, una frase breve que combina humor y metáfora para mirar lo cotidiano con ojos nuevos. Él mismo la definió como «humorismo más metáfora».
En una de sus greguerías escribió: «La luna es la pastilla de aspirina que de vez en cuando…». La comparación funciona por la forma: una luna llena, blanca y redonda, se parece a la pequeña tableta que todos conocemos. Pero también hay un juego de sentido, porque la aspirina calma y la luna, en la imaginación popular, acompaña las noches de fiebre, insomnio o melancolía.
Que un objeto tan prosaico como una pastilla sirva para describir la luna dice mucho de cómo la aspirina había entrado en el imaginario colectivo de la primera mitad del siglo XX.
¿Por qué la aspirina aparece en tantos libros?
Se estima que la aspirina se menciona en alrededor de un centenar de libros. La cifra no es una lista cerrada, pero sí una muestra de hasta qué punto un medicamento puede convertirse en referente cultural. Hay varias razones que lo explican:
- Universalidad: es conocida en prácticamente todos los países, así que la referencia se entiende sin explicaciones.
- Carga simbólica: remite al dolor, al cansancio, a la resaca o a la enfermedad leve, estados de ánimo muy útiles para caracterizar a un personaje.
- Época: muchos de los grandes autores del siglo XX escribieron cuando la aspirina era casi el único analgésico de uso masivo.
- Sonoridad: la palabra es corta, reconocible y funciona bien en diálogos y descripciones.
En la literatura también aparecen otros fármacos, pero pocos con tanta frecuencia. La aspirina tiene la ventaja de ser inocua en el relato: no sugiere adicción ni enfermedad grave, solo un malestar pasajero que humaniza al personaje.
Otros datos curiosos sobre la aspirina
- El nombre «aspirina» se formó a partir de «a» (por acetil) y «spir», en referencia a la planta Spiraea, de la que se obtenía ácido salicílico.
- Además de calmar el dolor, en dosis bajas se utiliza para prevenir problemas cardiovasculares, siempre bajo indicación médica.
- Se ha llegado a decir que es el medicamento más estudiado de la historia, con miles de trabajos científicos dedicados a sus efectos.
- La greguería no fue el único invento literario de Gómez de la Serna: también fue famoso por sus conferencias excéntricas, en las que llegó a hablar subido a un elefante.
Preguntas frecuentes sobre la aspirina y la literatura
¿En qué libro de García Márquez se menciona la aspirina?
En Crónica de una muerte anunciada, donde un personaje busca a tientas una aspirina en el botiquín del baño durante la noche.
¿Quién escribió la greguería de la luna y la aspirina?
Ramón Gómez de la Serna, creador de la greguería, comparó la luna llena con una pastilla de aspirina en una de sus frases más citadas.
¿Cuántos libros mencionan la aspirina?
Según los cálculos citados, la aspirina aparece mencionada en alrededor de cien libros, lo que la convierte en un referente cultural recurrente.
¿Por qué los escritores usan la aspirina en sus obras?
Porque es un objeto universal, cotidiano y con carga simbólica: evoca dolor, cansancio o insomnio sin necesidad de explicaciones, y ayuda a humanizar a los personajes.