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Un láser podrá convertir tus ojos marrones en azules en solo 20 segundos

Un láser capaz de convertir unos ojos marrones en azules en apenas 20 segundos: así se presentó la tecnología Lumineyes, desarrollada por Gregg Homer, de la empresa californiana…

Un láser capaz de convertir unos ojos marrones en azules en apenas 20 segundos: así se presentó la tecnología Lumineyes, desarrollada por Gregg Homer, de la empresa californiana Stroma Medical. El procedimiento no añade ningún pigmento, sino que elimina la melanina de la capa frontal del iris, dejando al descubierto el tono azul que se esconde debajo. El resultado, eso sí, es permanente e irreversible.

Por qué unos ojos son marrones y otros azules

Para comprender cómo funciona este láser hay que saber de dónde viene el color de los ojos. Al contrario de lo que se suele pensar, no existe un pigmento azul en el iris humano. El color depende casi exclusivamente de la cantidad de melanina, el mismo pigmento que oscurece la piel y el cabello.

  • Los ojos marrones tienen abundante melanina en la parte frontal del iris (el estroma).
  • Los ojos azules carecen de ese pigmento en la capa frontal. La luz que entra se dispersa y se refleja en tonos azulados, por un fenómeno óptico parecido al que hace que el cielo se vea azul.
  • Los ojos verdes o avellana corresponden a cantidades intermedias de melanina.

Dicho de otra forma: debajo de cualquier ojo marrón hay, en teoría, un ojo azul. Esa es la idea sobre la que se construyó Lumineyes.

Cómo funciona el láser Lumineyes

El procedimiento ideado por Gregg Homer consiste en aplicar un láser que emplea dos frecuencias específicas, diseñadas para que sean absorbidas por el pigmento oscuro de la melanina. Según Stroma Medical, el resto del ojo no absorbe esa energía, por lo que, en principio, no sufriría daños.

El láser altera la capa de melanina de la superficie frontal del iris. El propio organismo se encarga después de retirar el pigmento dañado. Por eso, aunque la sesión dura unos 20 segundos, el color azul definitivo no se aprecia hasta pasadas varias semanas, cuando el cuerpo ha terminado de eliminar los restos del pigmento.

Un cambio en dos tiempos

Esta demora es una de las particularidades más llamativas del tratamiento. La persona sale de la consulta con los ojos del mismo color con el que entró, y solo con el paso de los días empieza a notar el cambio. Es un proceso comparable a la eliminación de un tatuaje con láser, donde el pigmento fragmentado se va retirando poco a poco.

Seguridad y una decisión sin vuelta atrás

La empresa insistió en que la seguridad era una prioridad y que el láser estaba calibrado para no afectar a los tejidos sanos. Aun así, cualquier intervención sobre el ojo genera dudas razonables entre los especialistas, sobre todo por lo que ocurre con los restos de pigmento: si obstruyen los canales de drenaje del ojo, podrían aumentar la presión intraocular, un factor de riesgo del glaucoma.

Además, hay un aspecto que Stroma Medical dejó claro desde el principio: el cambio es irreversible. Una vez eliminada la melanina, no hay forma de recuperar el marrón original. Es una decisión estética comparable a un tatuaje permanente, con la diferencia de que afecta a uno de los órganos más delicados del cuerpo.

¿Cuándo estaría disponible?

En el momento de presentarse la tecnología, Gregg Homer calculaba que el tratamiento podría estar disponible en Estados Unidos en unos tres años. Para otros países, donde los procesos de aprobación suelen ser diferentes, la previsión era más corta: alrededor de año y medio.

Como ocurre con muchas innovaciones médicas, los plazos anunciados por sus creadores suelen ser optimistas. Los tratamientos que actúan sobre el ojo deben superar ensayos clínicos largos y controles muy estrictos antes de llegar al público, y lo prudente es tomar estas fechas como una estimación y no como una promesa.

Las alternativas tradicionales

Hasta ahora, quien quería cambiar el color de sus ojos recurría a:

  • Lentes de contacto cosméticas: la opción más común y reversible, aunque exigen higiene rigurosa.
  • Implantes de iris artificial: una cirugía pensada originalmente para casos médicos que, usada con fines estéticos, ha causado complicaciones graves.
  • Tintes o maquillaje: soluciones temporales que solo afectan a la apariencia externa.

Frente a ellas, Lumineyes prometía un cambio permanente sin implantar nada en el ojo. Esa fue la razón de que la noticia diera la vuelta al mundo.

Otros datos curiosos relacionados

  • Se cree que todas las personas con ojos azules descienden de un antepasado común en el que apareció la mutación responsable, hace varios miles de años.
  • Muchos bebés nacen con ojos claros que se oscurecen durante los primeros meses, a medida que el iris produce melanina.
  • Los ojos marrones son, con diferencia, los más frecuentes en el mundo; los azules se concentran sobre todo en el norte de Europa.
  • La heterocromía, tener cada ojo de un color distinto, es poco común en humanos pero relativamente habitual en algunas razas de perros y gatos.

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