¿Años de novios y aún no te pide matrimonio? Tal vez Ames a un “Gamafóbico” 

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La “gamofobia” o Averracion al Matrimonio se caracteriza por el miedo al compromiso, quienes la padecen pueden vivir en pareja por mucho tiempo pero temen firmar un documento que lo haga oficial.
Causas
Esta fobia es desarrollada por los individuos mucho antes de llegar a la edad adulta. Los expertos creen que puede ser por haber crecido en un hogar con padres divorciados, con la presencia de uno sólo de los progenitores o por la relación conflictiva de la pareja de padres. También pude desarrollarse en plena adultez, la causa principal es una ruptura o divorcio conflictivos.
Síntomas
La gamofobia no es algo que se note a simple vista, el gamafóbico evitará hablar del tema bajo cualquier pretexto. Cuando se les presiona u obliga a enfrentar el tema, estas personas llegan a sufrir ataques de pánico muy graves, que pueden derivar en arritmia cardíaca.
¿Se puede superar?
Sí, no desesperen, como la mayoría de las fobias, este miedo al matrimonio puede ser tratado e incluso curado. Lo ideal es que el gamafóbico sea atendido por un terapeuta especializado en fobias.

Aves se adaptan a la Radiactividad

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Científicos han descubierto que ciertas especies de pájaros que viven cerca de Chernóbil han evolucionado para resistir la radiación.

Ellos presentaron una concentración promedio de glutatión mayor a los pájaros de zonas con baja radiación, según el estudio publicado en Functional Ecology.

La glutatión es un antioxidante que ayuda a remover moléculas radiactivas de tejidos biológicos.

Esto probaría que la selección natural responde a una acción humana, como fue el caso del desastre nuclear en Chernóbil, ocurrido en 1986.

¿Sabías que los seres humanos transmitimos químicamente nuestras emociones?

 

Quimica de las emociones

Según un estudio, los seres humanos transmitimos químicamente nuestras emociones y el olfato ocupa un rol central a la hora de demostrar lo que sentimos. De Pinocho al siglo XXI, la nariz en primer plano.

El olfato es uno de los sentidos que menos utilizamos. O, por lo menos, uno de los que menos creemos que utilizamos. De las feromonas a la hora de enamorar a los mitos y leyendas urbanas que sostienen que el terror “se huele”, bastante se ha dicho sobre el rol de la nariz en nuestra vida pero poco se sabía ciertamente. Hasta ahora.

Un estudio realizado por la universidad holandesa de Utrecht, que fue publicado en el journal Psychological Science, confirma que transmitimos nuestras emociones a través de procesos químicos. Este descubrimiento es sumamente importante ya que corre del primer puesto al lenguaje y a los gestos como únicos comunicadores de lo que sentimos.

Entonces, la pregunta es inevitable: ¿se puede oler el miedo? ¿Y el amor? La respuesta es “sí”, existen señales químicas que hacen que nos sincronicemos emocionalmente sin ser conscientes de ello y más allá del perfume que usemos.

¿Cómo se realizó el estudio?

El investigador Gün Semin –junto a un grupo de colegas- recolectó sudor generado por dos conjuntos de hombres: unos estaban viendo una película de terror y otros un film que les provocaba asco y desagrado. Como condición, los días previos los participantes no tenían permitido fumar, ni practicar ejercicio físico excesivo ni consumir alimentos olorosos o alcohol. Además, sólo pudieron emplear productos de higiene personal sin fragancia.

Una vez tomadas las muestras, se expuso a un grupo de mujeres al sudor recogido mientras que se registraban sus expresiones faciales y sus movimientos oculares.

De acuerdo a lo que habían pronosticado los científicos, las que estuvieron expuestas a la “transpiración de miedo” adoptaron expresiones características del temor y abrieron exageradamente los ojos y las fosas nasales.  Por otro lado, las mujeres que olieron la “transpiración del asco” mostraron gestos de desagrado, bajaron sus cejas, fruncieron el ceño y arrugaron la nariz. Lo más interesante de este resultado es que ninguna de las mujeres participantes sabía de esos efectos ni lo podía relacionar con el olor percibido.

¿Por qué nos reímos cuando nos hacen cosquillas?

Porque nos reimos con cosquillas

De acuerdo a estudios realizados por científicos de la Universidad de Tubinga la risa histérica que provocan las cosquillas es en realidad un mecanismo de defensa.

Este tipo de risa indica sumisión, un reconocimiento de derrota. Según los científicos cuando recibes cosquillas se activa la parte del cerebro que se anticipa el dolor – por lo que es posible atacar accidentalmente a alguien que está tratando de hacerte cosquillas.

Tanto cosquillas y risa activa la parte del cerebro llamada el opérculo rolándica que controlan los movimientos faciales y reacciones vocales y emocionales. Sin embargo, a diferencia de la risa por algo divertido, las cosquillas también activan el hipotálamo que controla la temperatura corporal, el hambre, el cansancio, el comportamiento sexual y las reacciones instintivas a situaciones como la lucha o huida.

De hecho, los descubrimientos científicos arrojan luz sobre por qué algunas personas incluso comienzan a reír con la amenaza de las cosquillas. “Cuando haces cosquillas a alguien, en realidadestimulas las fibras nerviosas amielínicas que causan dolor,” dijo el Dr. Alan Hirsch, fundador Smell & Taste Treatment and Research Foundation en Chicago

Esto también explica por qué no podemos hacernos cosquillas a nosotros mismos, pues nuestro cerebro es consciente de que no hay necesidad de producir una respuesta a la acción, según informa Daily Mail.

Orden de nacimiento y personalidad ¿Cuál es tu perfil?

Algunos expertos creen que el orden de nacimiento  es una herramienta importante para predecir la conducta de un adulto. Argumentan que determina la forma de ver el mundo, cómo esperas que el mundo te trate, y cómo tratas a los demás. Si eres el bebé de la familia, es probable que te cases con el primogénito. ¿Por qué? Debido a que ya saben cómo cuidar de ti.

El Psiquiatra Alfred Adler (1870-1937) propuso por primera vez una teoría sobre el efecto del orden de nacimiento en la personalidad. Adler dijo que los hijos primogénitos se ven “destronados”, cuando el próximo hijo viene y que nunca podrán recuperarse de eso.

Otro teórico, Frank Sulloway, propuso que el orden de nacimiento tiene efectos fuertes y consistentes nuestros rasgos de personalidad. Por ejemplo, escribió que los primogénitos son más dominantes, menos abierto a las nuevas ideas, y más conscientes que los niños que nacen después. Otro autor, Delroy Paulhus y sus colegas han escrito que los nacidos después eran más rebeldes, abiertos y agradables.

Creemos que el orden de nacimiento tiene un efecto tan profundo porque vemos las mismas características en el hijo adulto que vimos cuando el niño era pequeño. Sin embargo, esto no siempre es cierto. Eventos como la muerte prematura de los padres, el divorcio o un nuevo matrimonio pueden afectar profundamente el desarrollo del niño. Lo mismo ocurre si los padres tienen problemas de abuso de sustancias y salud mental.

Otros teóricos están de acuerdo con la importancia del orden de nacimiento. Judith Rich Harris propone que puedan verse afectadas por el orden de nacimiento dentro de la familia, pero que no tienen un efecto sobre nuestra personalidad.

Las siguientes categorías se ajustan a esta teoría, aunque varían de autor en autor, la gran mayoría siempre suele concluir de forma similar.

Primogénitos

Los primogénitos son líderes naturales. Frecuentemente suelen vivir con un sentido de derecho e incluso de superioridad. Sin embargo, a menudo se presentan en dos “sabores”: criadores / cuidadores o agitadores agresivos. Por regla general, los primogénitos son exigentes, personas precisas. Su atención al detalle y al orden explica por qué los contadores son abrumadoramente primogénitos, les encanta prestar atención a los pequeños detalles. Si te casas con un primogénito, te unes con una persona a la que le es probable tener éxito profesionalmente, pero vas a tener algunos problemas en la relación. A los primogénitos les encanta tomar el mando. Están orientados hacia los objetivos, quieren el control total, y tienen la necesidad de ganar sus torreones. También tienen un fuerte deseo de salir victoriosos en todo. En el lado negativo, los primogénitos son a menudo mal humorados y en ocasiones carecen de sensibilidad. Pueden ser intimidantes, sobre todo por presionar demasiado a la gente o por negarse a aceptar un no por respuesta. Tienden a ser mandones, señalar los defectos y conscientes de los fallos.

El hijo(s) de en medio.

Los nacidos en medio son el grupo más difícil de categorizar, en parte porque se agrupan en situaciones poco comunes. La clave para entenderlos es pensar de forma redundante. Para evitar el conflicto y la competencia directa, un hijo del medio, a menudo va en una dirección marcadamente opuesta a la del niño (o niños) por encima de él. El “clásico” nacido en medio (si existe tal cosa) es muy relacional, tiende a ser complaciente con la gente, y por lo general odia la confrontación. Normalmente son buenos jugadores de equipo, confiables, constantes y leales. Pero no se sienten tan cómodos a la hora de tomar decisiones como los primogénitos. Una de las paradojas interesantes sobre ellos es que mientras que tienden a ser mediadores y negociadores, de todos los órdenes de nacimiento, por lo general son los más discretos, manteniendo las cosas para sí mismos. En el lado positivo, son generalmente muy tranquilos. Son expertos en ver los dos lados de un problema y siempre tienen ganas de hacer felices a todos. En el lado negativo, tienen dificultades para establecer límites. Ellos tienden a culparse a sí mismos cuando otros fallan.

El último hijo.

El típico hijo nacido al final es el “¿qué, me preocupa?” Gastan sus vidas enteras tratando de llamar la atención sobre sí mismos. A menudo son los peores alumnos, los payasos de la clase y el alma de las fiestas. Debido a que nacieron al último, siempre aprenden a hacer por primera vez lo que sus hermanos mayores ya se han realizado, tienen una tendencia a llamar la atención y por lo tanto puede ser muy buenos y perseverantes. Suelen elegir puestos de trabajo orientado a las personas. Si naciste al último entre tus hermanos, probablemente seas bailarín o animador. Con toda probabilidad eres generalmente una persona alegre. Una persona extrovertida, que energiza con su presencia a otras personas, y es probable que no tengas miedo de arriesgarte de vez en cuando. En el lado negativo, tienden a aburrirse rápidamente. Tienen un fuerte miedo al rechazo y poca capacidad de atención. Debido a sus habilidades con la gente, los nacidos al último pueden ser muybuenos manipuladores. Su adorable exterior, en ocasiones puede tornarse agresivo y temperamental.

Hijos únicos.

La mejor manera de describir a un hijo único es tomar a un primogénito y multiplicarlo por dos. En muchos aspectos, los hijos únicos son muy similares a los primogénitos, pero ellos llevan algunos de sus cualidades al extremo. No sólo son líderes, también tienden a ser súper perfeccionistas. Los hijos únicos también viven con un sentido firme del derecho. Si te casas con un hijo único, ten en cuenta que te casas con alguien que nunca ha tenido que compartir juguetes con sus hermanos, competir por la atención sus padres, y siempre ha tenido un lugar central. Lo más probable es que un hijo único sea adicto a crear listas, un erudito, y con una lógica desarrollada. También tienden a ser muy conservadores. Con la gente, sin embargo, pueden ser introvertidos. Estos hijos únicos son los mega-motores del mundo. Están orientados a las tareas, tienden a ser muy bien organizados, muy conscientes, y en última instancia confiables. Su lado negativo puede ser difícil de manejar, marcialmente hablando. Suelen ser implacables, muy exigentes y odian admitir que están equivocados, y por lo general no aceptan bien las críticas.

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