El Behemoth es un misterioso cuadrúpedo que aparece en el libro de Job y que, según ese texto, habita en mil montañas que producen todo tipo de hierba. Es una de las criaturas más enigmáticas de la Biblia: se le describe con una fuerza descomunal, se le presenta como una obra maestra de la creación y, sin embargo, nunca se dice con claridad qué animal es. Durante siglos, teólogos, naturalistas y aficionados a los misterios han intentado ponerle nombre.
Qué dice el texto sobre el Behemoth
La descripción aparece en un pasaje en el que se enumeran las maravillas de la creación para recordar al ser humano su pequeñez. Los rasgos que se repiten son:
- Es un cuadrúpedo herbívoro: come hierba como un buey.
- Su fuerza reside en los lomos y en los músculos del vientre.
- Su cola se compara con un cedro, una imagen de rigidez y grosor.
- Sus huesos son como tubos de bronce y barras de hierro.
- Se refugia entre cañas y pantanos, y no se inquieta aunque el río crezca.
- Los montes le proporcionan alimento; de ahí la imagen de las mil montañas cubiertas de hierba.
El conjunto dibuja un animal enorme, pacífico mientras no se le moleste e imposible de capturar por medios humanos. Esa última idea es la clave del pasaje: solo su creador puede dominarlo.
El nombre y su significado
La palabra hebrea suele interpretarse como un plural intensivo de «bestia». No sería, entonces, el nombre propio de una especie, sino algo así como «la bestia por excelencia», «el animal entre los animales». Ese matiz lingüístico explica buena parte del misterio: quizá nunca se pretendió identificar un animal concreto, sino evocar la idea de lo colosal.
Las principales hipótesis
Las interpretaciones se han agrupado históricamente en tres líneas:
Un animal real
La lectura más aceptada entre estudiosos modernos apunta al hipopótamo: herbívoro, enorme, de huesos macizos, habitante de ríos y cañaverales, imperturbable ante las crecidas. Otra candidata frecuente es el elefante, que encaja en tamaño y dieta pero no en el hábitat pantanoso. La comparación de la cola con un cedro es el punto débil de ambas: ni el hipopótamo ni el elefante tienen una cola destacable, aunque muchos comentaristas la consideran una hipérbole poética.
Un animal extinto
Algunos lectores han querido ver en la descripción a un dinosaurio saurópodo, por la cola gruesa y el tamaño. Esta lectura choca con la cronología: los grandes dinosaurios desaparecieron decenas de millones de años antes de que existiera el ser humano, un desfase que explicamos en el artículo sobre si los hombres y los dinosaurios coincidieron en el tiempo. La hipótesis es popular, pero no tiene respaldo científico.
Un símbolo
La tercera interpretación es la simbólica. El Behemoth representaría el poder terrestre indomable, como su contraparte marina, el Leviatán. En la literatura rabínica posterior ambos aparecen como criaturas primordiales destinadas a un enfrentamiento final. En esa tradición, el Behemoth es menos un animal que una idea: la fuerza bruta de la naturaleza puesta en su sitio.
Su huella en la cultura
El nombre sobrevivió mucho más allá de la teología. Hoy «behemoth» se usa en inglés como sinónimo de algo descomunal: una empresa gigantesca, una máquina enorme, un proyecto desmedido. Aparece en novelas, videojuegos, bandas de metal y en el bestiario de innumerables historias fantásticas, casi siempre como una bestia terrestre de tamaño imposible.
Ese recorrido —de texto antiguo a palabra de uso común— es habitual en las expresiones de origen bíblico o mitológico. Ocurre igual con imágenes como el talón de Aquiles, que pasó del mito griego al lenguaje cotidiano, o con el nombre más largo que aparece en la Biblia, una curiosidad que también nació en un contexto profético y acabó convertida en anécdota.
Conclusión
El Behemoth es un cuadrúpedo herbívoro de fuerza descomunal que se alimenta de la hierba de mil montañas y se refugia entre cañas. Probablemente el texto se inspiró en el hipopótamo, pero el nombre sugiere algo más amplio: la bestia arquetípica. Esa ambigüedad es justo lo que ha mantenido viva la fascinación durante más de dos milenios.