Llevamos encima una cantidad de pelo mucho mayor de la que imaginamos y crece a un ritmo constante que nunca se detiene del todo. En promedio, las personas tienen 100,000 cabellos y cada uno crece cerca de 13 centímetros al año. Si se sumaran todos esos milímetros diarios, la producción anual de una sola cabeza equivaldría a varios kilómetros de fibra.
Cien mil folículos que trabajan por turnos
Cada cabello nace de un folículo, una estructura diminuta alojada en la piel del cuero cabelludo. El número de folículos queda fijado antes de nacer: no se crean nuevos a lo largo de la vida, aunque algunos pueden dejar de producir pelo.
Lo interesante es que no trabajan todos a la vez. Cada folículo sigue su propio ciclo, independiente del de sus vecinos, y ese desfase es lo que evita que perdamos todo el cabello de golpe, como sí ocurre en los mamíferos que mudan el pelaje por estaciones.
Las tres fases del ciclo
- Crecimiento: la fase larga, que dura varios años. Es la que determina la longitud máxima que puede alcanzar tu pelo.
- Transición: unas semanas en las que el folículo detiene la producción y se retrae.
- Reposo: unos meses en los que el cabello permanece anclado sin crecer, hasta que cae y el folículo inicia un ciclo nuevo.
En un cuero cabelludo sano, la gran mayoría de los folículos está en fase de crecimiento en cualquier momento dado. Por eso perder entre unas decenas y un centenar de cabellos al día es perfectamente normal: son simplemente los que han completado su ciclo.
Por qué hay pelo que no crece más allá de cierto punto
Aquí está la explicación de una duda muy común. Si el cabello crece unos 13 centímetros al año, ¿por qué no todo el mundo puede dejárselo larguísimo?
La respuesta está en la duración de la fase de crecimiento, que es genética y varía de una persona a otra. Quien tiene una fase de dos o tres años alcanzará una longitud máxima mucho menor que quien la tiene de seis o siete, por mucho que se cuide el pelo.
Lo mismo explica que el vello de las cejas o de los brazos no crezca indefinidamente: su fase de crecimiento dura apenas unas semanas. Esa diferencia se aprecia bien al comparar cifras sobre cuántos pelos tenemos en pestañas y cejas.
Qué influye en la velocidad de crecimiento
La cifra de 13 centímetros anuales es un promedio, y hay factores que la modifican:
- La edad: el ritmo tiende a reducirse con los años y el cabello se vuelve más fino.
- La genética: es el factor dominante, muy por encima de cualquier otro.
- La alimentación: el cabello es proteína, y las carencias importantes de proteínas, hierro o zinc frenan su producción.
- El estado de salud: fiebres altas, cirugías, embarazos o periodos de estrés intenso pueden empujar a muchos folículos a la fase de reposo a la vez, con una caída notable unas semanas después.
- La estación: se han observado ligeras variaciones a lo largo del año, aunque de escasa magnitud.
Lo que no influye es cortarlo. El corte actúa sobre la parte muerta de la fibra, a varios centímetros del folículo, que es donde se decide la velocidad. Que el pelo recién cortado parezca más grueso se debe al extremo romo del corte, no a un crecimiento distinto.
Un material sorprendentemente resistente
El cabello está compuesto principalmente de queratina, la misma proteína de las uñas. Su estructura en capas le confiere una resistencia notable en proporción a su grosor: un solo pelo humano puede soportar un peso considerable antes de romperse.
Multiplicado por cien mil, el conjunto de una cabellera podría sostener teóricamente cargas enormes. Es una de esas cifras que impresionan sobre el papel aunque no tengan aplicación práctica.
Por qué tenemos pelo en la cabeza
La función más aceptada es la protección. El cuero cabelludo queda expuesto directamente al sol, y una capa de cabello reduce la radiación que llega a la piel y amortigua golpes leves. También contribuye a la regulación térmica, atrapando aire en climas fríos.
A ello se suma una dimensión social difícil de exagerar. El peinado ha señalado edad, estatus, pertenencia y estado civil en prácticamente todas las culturas conocidas, y mueve una industria global enorme.
Datos relacionados
Si quieres traducir el dato anual a algo más manejable en el día a día, resulta útil saber cuánto crece el cabello al mes: unos pocos milímetros que pasan desapercibidos hasta que se acumulan.
Cien mil hilos creciendo en silencio, cada uno a su ritmo y en su propio ciclo. Es uno de los procesos más constantes del cuerpo humano y ocurre sin que le prestemos la menor atención.