Curiosidades

El gendang

Los gendang son tambores que predominan en la música tradicional de Malasia. Se trata de una familia de tambores de doble membrana, tocados con las manos, que marcan…

Los gendang son tambores que predominan en la música tradicional de Malasia. Se trata de una familia de tambores de doble membrana, tocados con las manos, que marcan el ritmo en casi todas las manifestaciones musicales del país: desde las ceremonias de la corte hasta el teatro de sombras, las artes marciales y las celebraciones populares. Sin el gendang, buena parte de la música malaya se quedaría sin pulso.

Qué es exactamente un gendang

La palabra gendang (también escrita kendang en Indonesia) designa un tambor de forma cilíndrica o ligeramente abarrilada, con un cuerpo de madera vaciada y dos parches de piel, normalmente de cabra o de búfalo. Los parches se sujetan con cuerdas o tiras de ratán que, al tensarse, permiten afinar el instrumento.

A diferencia de muchos tambores occidentales, el gendang se toca casi siempre con las manos desnudas, aunque en algunos estilos se usa una baqueta en uno de los lados. Cada parche tiene un tamaño distinto, de modo que un lado produce un sonido grave y el otro uno más agudo. Esta diferencia es la que permite al intérprete crear patrones rítmicos complejos con un solo instrumento.

Tipos de gendang

En Malasia se distinguen varios tamaños y usos, que suelen tocarse en pareja:

  • Gendang ibu (el tambor «madre»), el más grande y grave, que lleva el ritmo base.
  • Gendang anak (el tambor «hijo»), más pequeño y agudo, que adorna y responde al tambor madre.
  • Gendang silat, empleado para acompañar el silat, el arte marcial tradicional malayo.
  • Gendang nobat, reservado a la orquesta real (nobat) de los sultanatos malayos, donde el tambor tiene un carácter casi sagrado.

Esta idea de «madre» e «hijo» refleja la manera en que se entiende la música tradicional del sudeste asiático: los instrumentos dialogan entre sí, y el tambor grande sostiene mientras el pequeño improvisa.

Dónde suena el gendang

El gendang aparece en prácticamente todos los géneros tradicionales de Malasia. Algunos de los más conocidos son:

  • Wayang kulit, el teatro de sombras, donde los tambores marcan las entradas de los personajes y los momentos de batalla.
  • Mak yong, una forma de teatro danzado de la región de Kelantan, reconocida por la UNESCO como patrimonio cultural inmaterial.
  • Silat, cuyos movimientos se coordinan con el ritmo del gendang y de los gongs.
  • Zapin, joget e inang, danzas sociales y de celebración que se acompañan con gendang junto a instrumentos como el acordeón, el violín o el laúd gambus.
  • Dikir barat, un género de canto coral con percusión muy popular en el norte del país.

En todos ellos el gendang suele ir acompañado de gongs de distintos tamaños, que fijan los ciclos rítmicos largos, y de instrumentos melódicos como el serunai (un oboe tradicional) o la rebab (un instrumento de cuerda frotada).

Un instrumento compartido por toda la región

El gendang no es exclusivo de Malasia. Instrumentos muy parecidos, con el mismo nombre o con variantes de él, se encuentran en Indonesia, Brunéi, Singapur y el sur de Filipinas. En Java y Bali, el kendang es el instrumento que dirige las orquestas de gamelán: el percusionista principal da las señales de cambio de tempo y de sección a todo el conjunto.

Esta distribución tan amplia se explica por la historia común del archipiélago malayo, donde durante siglos circularon comerciantes, músicos y cortes reales que compartían tradiciones. El tambor de doble parche tocado con las manos es, además, una de las formas de percusión más antiguas de Asia, con parientes en la India (el mridangam) y en Tailandia.

Cómo se construye y se aprende

La fabricación de un gendang sigue siendo un trabajo artesanal. El cuerpo se talla a partir de un tronco de madera dura, como la del árbol del yaca o del angsana, y se deja secar durante meses para que no se agriete. Las pieles se remojan, se estiran sobre el cuerpo y se tensan con cuerdas trenzadas; los aros que las sujetan permiten reajustar la afinación cuando la humedad del clima tropical afloja los parches.

El aprendizaje es oral e imitativo: el alumno se sienta junto al maestro y repite patrones que tienen nombres propios y que se transmiten sin partitura. Muchos de esos ritmos están asociados a una danza o a una escena teatral concreta, de modo que aprender el tambor es también aprender el repertorio.

Otros datos curiosos relacionados

La orquesta nobat de los sultanatos malayos, que incluye gendang, gong y serunai, se considera tan importante que en algunos estados solo puede sonar en ceremonias reales, como la coronación de un sultán. Se dice que sus instrumentos tienen siglos de antigüedad y se guardan como tesoros del palacio.

En Indonesia, el maestro de kendang del gamelán actúa como director sin batuta: los demás músicos siguen sus golpes para saber cuándo acelerar, frenar o terminar una pieza. Es un buen ejemplo de cómo, en muchas culturas, el tambor no solo acompaña, sino que manda.

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