Si tardaras tan solo un segundo en conocer a cada uno de los habitantes de la Tierra, necesitarías más de 190 años para saludarlos a todos. Y eso sin descansar, sin dormir y sin que naciera nadie nuevo mientras tanto. Este cálculo sencillo es una de las formas más gráficas de comprender lo enorme que es la población mundial.
Las cuentas detrás del dato
Cuando se planteó esta curiosidad, la población mundial rondaba los 6.000 millones de personas. Un año tiene aproximadamente 31,5 millones de segundos. Dividiendo 6.000 millones entre esa cifra, el resultado es de unos 190 años de saludos ininterrumpidos.
Hoy la población supera los 8.000 millones, así que el ejercicio se ha vuelto aún más desalentador: a un segundo por persona, harían falta más de 250 años. Y si añadimos el hecho de que cada año nacen decenas de millones de personas más, la tarea sería literalmente imposible de terminar.
Cómo ha crecido la humanidad
Durante la mayor parte de la historia, la población humana fue muy pequeña. Se estima que hace 10.000 años, al inicio de la agricultura, había apenas unos pocos millones de personas en todo el planeta. Los grandes hitos llegaron mucho después:
- Alrededor del año 1800 se alcanzaron los 1.000 millones de habitantes.
- Hacia 1927 se llegó a los 2.000 millones.
- En 1974 la población superó los 4.000 millones.
- En 1999 se rebasaron los 6.000 millones.
- En 2011 se alcanzaron los 7.000 millones, y en 2022 los 8.000 millones.
Es decir, la humanidad tardó toda su historia en llegar al primer millardo, y apenas dos siglos en multiplicarlo por ocho.
Por qué el crecimiento se disparó
La explosión demográfica de los últimos 200 años no se debe a que la gente tenga más hijos, sino a que muchos menos mueren jóvenes. La medicina moderna, las vacunas, el agua potable, el saneamiento y la mejora en la producción de alimentos redujeron drásticamente la mortalidad infantil y alargaron la esperanza de vida.
Durante un tiempo, la natalidad se mantuvo alta mientras la mortalidad bajaba, lo que produjo un crecimiento acelerado. Actualmente, en la mayoría de los países la tasa de fecundidad está disminuyendo, y los demógrafos prevén que la población mundial se estabilice a lo largo de este siglo.
Otras formas de imaginar 8.000 millones de personas
Los números tan grandes son difíciles de visualizar, por eso resultan útiles comparaciones como la del saludo de un segundo. Algunas más:
- Si toda la humanidad se pusiera de pie, hombro con hombro, cabría en un área de unos pocos miles de kilómetros cuadrados, más o menos el tamaño de una ciudad grande con su área metropolitana.
- Si contaras en voz alta a un ritmo de un número por segundo, tardarías más de dos siglos y medio en llegar a 8.000 millones.
- Cada día nacen en el mundo alrededor de 370.000 bebés, es decir, más de cuatro por segundo.
Cuántas personas conocemos realmente
Frente a esos miles de millones, la cantidad de personas que un ser humano llega a conocer a lo largo de su vida es diminuta. Según diversas estimaciones, una persona puede tratar con varios miles de individuos en toda su existencia, y mantener relaciones estables con unas 150, una cifra popularizada como el «número de Dunbar» por el antropólogo Robin Dunbar.
Dicho de otro modo: por muchos viajes que hagamos y por muchas redes sociales que usemos, nunca conoceremos ni a una millonésima parte de nuestros contemporáneos.
Otros datos curiosos relacionados
- Se estima que a lo largo de toda la historia han vivido en la Tierra más de 100.000 millones de seres humanos.
- China e India concentran juntas cerca de un tercio de la población mundial.
- La esperanza de vida global ha pasado de unos 30 años a comienzos del siglo XX a más de 70 en la actualidad.
- Menos del 10 % de la superficie terrestre está habitada de forma densa; la mayoría de la población se concentra en zonas costeras y valles fluviales.
No sé cuando se hizo esto, pero, si ahora vuelves a hacer la cuenta, considerando que ya somos más de 7 billones, el resultado sería de 222 años, lo que se tardaría en conocer a todos los habitantes de la tierra…