Salud

Resacas más graves

No todas las resacas son iguales. Las bebidas alcohólicas más calóricas y de elaboración más larga, como los licores oscuros envejecidos en barrica, producen las resacas más graves.…

No todas las resacas son iguales. Las bebidas alcohólicas más calóricas y de elaboración más larga, como los licores oscuros envejecidos en barrica, producen las resacas más graves. El motivo no es solo la cantidad de alcohol, sino los compuestos que se generan durante la fermentación y el envejecimiento, conocidos como congéneres, que el cuerpo tolera bastante peor que el propio etanol.

Qué es realmente una resaca

La resaca es el conjunto de síntomas que aparecen cuando el nivel de alcohol en sangre vuelve a bajar: dolor de cabeza, náuseas, sed intensa, cansancio, sensibilidad a la luz y dificultad para concentrarse. No tiene una única causa, sino varias que se suman:

  • Deshidratación: el alcohol inhibe una hormona que retiene agua, por lo que se orina más de lo que se bebe.
  • Acetaldehído: es el compuesto tóxico en el que el hígado transforma el etanol antes de eliminarlo; irrita y provoca malestar.
  • Inflamación: el organismo responde al alcohol con una reacción similar a la de una infección leve.
  • Sueño de mala calidad: el alcohol ayuda a dormirse, pero fragmenta las fases profundas del sueño.
  • Congéneres: sustancias secundarias que dan color, aroma y sabor a la bebida y que agravan todo lo anterior.

Los congéneres: el ingrediente que marca la diferencia

Los congéneres son subproductos de la fermentación y del envejecimiento: metanol, aldehídos, ésteres, taninos y otros compuestos. Cuanto más compleja y prolongada sea la elaboración de una bebida, más congéneres suele contener.

Un destilado muy purificado, como el vodka, se filtra varias veces precisamente para eliminar la mayoría de esas sustancias. En cambio, un whisky o un brandy pasan años en barricas de madera absorbiendo compuestos que les dan su color ámbar y su sabor característico. Esa misma riqueza aromática es la que después cobra factura.

Es una idea que se ha comprobado de forma general: a igual cantidad de alcohol, las bebidas oscuras y envejecidas tienden a dejar peores resacas que las claras y filtradas. El ejemplo clásico es comparar bourbon y vodka con la misma graduación: el primero contiene muchísimos más congéneres.

Por qué las calorías también cuentan

La relación con las calorías tiene varias lecturas. Por un lado, las bebidas con más calorías suelen ser las más densas en alcohol o en azúcares, y ambas cosas empeoran la resaca. El azúcar acelera la absorción del alcohol y contribuye a la deshidratación y al bajón de energía del día siguiente.

Por otro, las bebidas «calóricas» en el sentido de complejas (licores dulces, vinos generosos, cócteles cargados) tienden a mezclar varios tipos de alcohol y aditivos, lo que multiplica la carga de trabajo del hígado.

Ranking aproximado, de peor a mejor

Con todas las cautelas, porque cada persona reacciona de forma distinta, el orden habitual que se maneja es este:

  • Brandy, coñac, whisky y ron añejo: mucho tiempo en barrica, gran cantidad de congéneres.
  • Vino tinto: taninos, histaminas y sulfitos que en algunas personas producen dolor de cabeza.
  • Tequila y ron blanco: destilados más limpios, aunque depende mucho de la calidad.
  • Cerveza y vino blanco: menor graduación, más volumen de líquido.
  • Ginebra y vodka: los más filtrados y con menos congéneres.

Conviene recordar que ninguna bebida es «segura»: la cantidad total de alcohol sigue siendo el factor principal. Un vodka en exceso deja peor resaca que una copa de coñac.

Cómo reducir el daño

No existe una cura milagrosa, pero sí hábitos que funcionan: beber despacio, comer antes y durante, alternar con agua, evitar mezclar bebidas de distinto tipo y descansar bien. Los remedios populares como el café o «la del estribo» al día siguiente no eliminan el alcohol; solo disimulan algunos síntomas y, en el segundo caso, retrasan el problema.

Otros datos curiosos relacionados

  • El color rojizo que algunas personas adquieren al beber se debe a una variante genética que dificulta descomponer el acetaldehído; es muy común en Asia oriental.
  • La palabra inglesa «hangover» se popularizó a comienzos del siglo XX; en español, «resaca» toma su nombre del movimiento de retroceso de las olas.
  • El cuerpo de un adulto tarda, de media, alrededor de una hora en eliminar una unidad de alcohol; no hay forma de acelerarlo.
  • Las burbujas del cava o los combinados con gaseosa aceleran la absorción del alcohol, por eso «suben» más rápido.

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