Cultura

Las estatuillas de los Óscares

La estatuilla más famosa del cine no es de oro macizo. Las estatuillas de los Óscares están hechas de britanio dorado, una aleación metálica de tono plateado que…

La estatuilla más famosa del cine no es de oro macizo. Las estatuillas de los Óscares están hechas de britanio dorado, una aleación metálica de tono plateado que después se recubre con una capa de oro, y se montan sobre una base negra. Esa combinación es la que da al premio su peso característico y su brillo inconfundible.

Qué es exactamente el britanio

El britanio, también llamado metal británico o britannia metal, es una aleación compuesta principalmente por estaño, con pequeñas proporciones de antimonio y cobre. Se popularizó en Inglaterra durante el siglo XVIII como alternativa económica a la plata para fabricar vajillas, jarras y candelabros.

Sus ventajas son claras para una pieza como esta: es relativamente blando, lo que facilita moldearlo con detalle; no se agrieta con facilidad; y admite muy bien los baños metálicos. Una estatuilla de oro macizo del mismo tamaño sería carísima y, además, tan pesada y blanda que se deformaría con el uso.

El acabado dorado

Sobre el britanio se aplican varias capas metálicas antes del oro final. El resultado es una superficie uniforme, muy reflectante, que ha sido la imagen del premio durante casi un siglo. La estatuilla mide poco más de 34 centímetros y pesa alrededor de tres kilos y medio, un peso que sorprende a muchos ganadores la primera vez que la sostienen.

La base negra, algo más que un pedestal

La base sobre la que descansa la figura cumple dos funciones. La primera es estética: el contraste entre el negro y el dorado realza la silueta y la hace reconocible incluso en una fotografía pequeña. La segunda es práctica: aporta estabilidad a una pieza estrecha y alta, y ofrece la superficie donde se graba la placa con el nombre del ganador y la categoría.

Ese detalle explica una curiosidad del proceso. Las placas no se graban antes de la ceremonia, porque los resultados son secretos hasta el momento de abrir el sobre. Los premiados reciben su estatuilla sin nombre y la entregan después para que se grabe.

Un diseño que no ha cambiado

La figura representa a un caballero de pie sobre un rollo de película, empuñando una espada. El diseño original se remonta a finales de la década de 1920, cuando se instituyó el premio, y se ha mantenido prácticamente intacto desde entonces. En un mundo donde casi todo se rediseña cada pocos años, esa continuidad es parte de su fuerza como símbolo.

Hubo, eso sí, una excepción obligada. Durante la Segunda Guerra Mundial escaseaban los metales, así que algunas estatuillas se fabricaron en yeso pintado. Cuando terminó el conflicto, la Academia ofreció canjearlas por las versiones metálicas.

Reglas curiosas alrededor del premio

Ganar un Óscar no significa poder hacer con él lo que uno quiera. Las normas de la Academia establecen condiciones estrictas sobre su propiedad:

  • El ganador no puede vender libremente la estatuilla en el mercado abierto.
  • Si quisiera deshacerse de ella, primero debe ofrecérsela a la propia Academia por una cantidad simbólica.
  • La restricción se extiende a los herederos, lo que ha generado más de un litigio.
  • Las estatuillas antiguas, anteriores a la entrada en vigor de estas reglas, sí han llegado a subastarse por sumas considerables.

Esa política busca evitar que el premio se convierta en un objeto de especulación. La idea es que su valor sea simbólico y no comercial, algo que choca con el mercado de coleccionismo, donde una pieza así despierta un interés enorme.

El nombre y el apodo

Oficialmente el galardón se llama Premio de la Academia al Mérito. El apodo por el que todo el mundo lo conoce se popularizó en los años treinta y existen varias versiones sobre su origen, ninguna confirmada del todo. Lo habitual en estos casos: cuando una historia tiene tres explicaciones plausibles, suele ser señal de que el apodo nació de forma espontánea y luego se buscó la anécdota.

Curiosidades como esta abundan en el mundo del entretenimiento. Hay detalles de producción que pasan desapercibidos durante décadas, como los que rodean a las técnicas empleadas en el King Kong de 1933, o los que explican por qué los personajes de Los Simpson tienen solo cuatro dedos.

Datos relacionados

Cada año se fabrica un lote de estatuillas idénticas, y las sobrantes se guardan para ceremonias futuras. El proceso combina moldeado industrial y acabado manual, porque el pulido final todavía requiere ojo humano.

Si te interesa el cine, también vale la pena conocer cuál fue la primera película con sonido, un hito que transformó por completo la industria pocos años antes de que naciera este premio. Aquel cambio técnico definió qué tipo de películas podían competir y, en buena medida, el aspecto que tendría el cine durante el siglo siguiente.

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